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Debate Abierto del Consejo de Seguridad sobre Violencia Sexual en Conflictos

Conforme los métodos de trabajo adoptados por los Miembros del Consejo de Seguridad en el marco de la pandemia COVID-19, la intervención de la Delegación Argentina fue presentada por escrito

17 de julio

 

Señor Presidente,

La Argentina agradece a Alemania por la organización de este Debate Abierto en el Consejo de Seguridad, y agradece las presentaciones realizadas por el Secretario General (A CONFIRMAR); por la Representante Especial del Secretario General sobre la Violencia Sexual en Conflictos, Sra. Pramila Patten, y por la Presidente Ejecutiva de la Asociación de Mujeres Juristas de la República Centroafricana, Sra. Nadia Carine Therese Fornel-Poutou.

La Argentina comparte lo manifestado por la Delegación de Canadá en nombre del Grupo de Amigos de las Mujeres, la Paz y la Seguridad.

Expresamos nuestro beneplácito por los esfuerzos realizados en los últimos años por los Estados Miembros, las Naciones Unidas, las organizaciones intergubernamentales y las organizaciones de la sociedad civil local e internacional para prevenir y responder a la violencia sexual. Asimismo, continuamos apoyando firmemente los esfuerzos del Secretario General y de la Oficina de la Representante Especial sobre la Violencia Sexual en Conflictos, y reiteramos el apoyo a su trabajo, firmemente arraigado en la agenda relativa a las mujeres, la paz y la seguridad, originada en la resolución 1325 (2000) del Consejo de Seguridad.

En el contexto de la pandemia de COVID-19, agradecemos el informe elaborado por la Oficina de la Representante Especial del Secretario General sobre las implicancias de la pandemia en la prevención y respuesta a la violencia sexual en situaciones de conflicto. En particular, compartimos la preocupación respecto del impacto de la COVID-19 en el acceso de los sobrevivientes de la violencia sexual a los servicios esenciales de salud y de asistencia, como también consideramos esencial que se tomen medidas para garantizar el acceso a la justicia y su correspondiente protección.

Sr. Presidente,

La Argentina condena de manera categórica los actos de violencia sexual en conflictos armados, apoya los esfuerzos encaminados a impedirlos y promueve la rendición de cuentas y el castigo a los responsables.

Resulta imprescindible prevenir y sancionar el uso y la amenaza de violencia sexual perpetrados por diversos actores y grupos armados, tanto estatales como no estatales. Dichas conductas constituyen crímenes de la mayor gravedad, los cuales deben ser combatidos dentro del marco legal y haciendo uso de las herramientas y mecanismos disponibles, incluyendo los regímenes de sanciones de este Consejo, los cuales deberían incluir a la violencia sexual como un criterio específico para la imposición de sanciones, y la remisión de los casos a la jurisdicción de la Corte Penal Internacional.

La Argentina comparte las recomendaciones del Secretario General tendientes a promover el acceso a la justicia de las víctimas, a partir de un concepto de justicia holístico y centrado en tales víctimas. Resulta esencial asegurar la implementación de un enfoque de prevención y respuesta centrado en los sobrevivientes, de acuerdo con la resolución 2467 (2019) del Consejo de Seguridad.

Asimismo, resulta fundamental generar mayor cooperación e intercambio de buenas prácticas en materia de acceso a la justicia y rendición de cuentas por crímenes de violencia sexual, a fin de poner fin al clima de impunidad que contribuye a la proliferación de estos crímenes. Por tal razón, resulta esencial generar mecanismos para proteger, contener, asistir y reinsertar a todos los sobrevivientes de tales violaciones, en colaboración con las organizaciones de mujeres y otras organizaciones de la sociedad civil. Esta asistencia debe atender las necesidades y proteger la dignidad y los derechos humanos de las víctimas, a través de medidas que propendan a eliminar las múltiples formas de discriminación, marginalización y estigmatización que a menudo sufren durante los procesos de reinserción socioeconómica y cultural en sus familias y comunidades de origen.

Sr. Presidente,

Los elementos mencionados deben ser tenidos en cuenta al definir los mandatos de las operaciones de mantenimiento de la paz y de las misiones políticas especiales, así como también en los esfuerzos de consolidación de la paz de este Consejo, en el marco de la resolución 1325 (2000) y sus complementarias.

En el 20º Aniversario de la adopción de la resolución 1325 (2000), estamos convencidos que el desarrollo de planes nacionales para su implementación debe ser visto como un instrumento para construir la paz y prevenir la violencia sexual, especialmente en situaciones de conflicto. Tal es el espíritu que alentó a nuestro país a unirse a la Red de Puntos Focales Nacionales sobre las Mujeres, la Paz y la Seguridad, así como adherir a la “Iniciativa Elsie” impulsada por el Gobierno canadiense para asegurar el incremento de mujeres desplegadas en las operaciones de paz.

Señor Presidente,

La Argentina quisiera destacar la importancia de contar con asesores de protección de las mujeres (“Women Protection Advisers”) en las operaciones de paz, a fin de mejorar la coordinación y la información disponible para el monitoreo y la prevención de la violencia sexual en conflictos. El papel de las operaciones de paz en el terreno es crucial y damos el beneplácito a la reciente elaboración del Manual para las operaciones en el terreno para responder y prevenir la violencia sexual relacionada con los conflictos.

Para concluir, Sr. Presidente,

La violencia sexual en situaciones de conflicto representa una de las más atroces y terribles violaciones a la dignidad humana, con implicancias que pueden constituir un impedimento al restablecimiento de la paz y la seguridad internacionales. Es por ello que debemos redoblar nuestro compromiso con la prevención, la erradicación y la rendición de cuentas frente a tales crímenes, poniendo a sus sobrevivientes en el centro de nuestro accionar, y aunando esfuerzos para abordar las condiciones estructurales y subyacentes que colocan a las mujeres en un mayor grado de vulnerabilidad y riesgo.

Muchas gracias

 

 


 

Fondo argentino de cooperación sur-sur y triangular