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X Sesión del Grupo de Trabajo de Composición Abierta de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el Envejecimiento "Medidas para mejorar la promoción y protección de los derechos humanos de las personas mayores"

Intervención del Representante Permanente Alterno de la República Argentina, Ministro Alejandro Verdier

15 de abril

Señor Presidente

En primer lugar quisiéramos expresar el firme compromiso de la Argentina con el mandato del Grupo de Trabajo de Composición Abierta de la Asamblea General de Naciones Unidas sobre el Envejecimiento. Resulta imperativo para nuestro país cumplir cabalmente con el claro objetivo del Grupo: aumentar la protección de los derechos humanos de las personas mayores mediante el examen del marco internacional vigente en materia de derechos humanos de las personas mayores, determinar sus posibles deficiencias a inconsistencias, y examinar la mejor forma de subsanarlas, incluso mediante el estudio de la viabilidad de nuevos instrumentos y medidas.

Para la Argentina el cumplimiento de dicho mandato resulta crucial para efectivamente empoderar a las personas mayores y convertirlas en sujetos activos de derechos y agentes y beneficiarios del cambio, asegurando su plena participación y contribución al desarrollo de sus sociedades. La promoción y protección de sus derechos humanos es una condición fundamental para garantizar que las personas mayores sean actores activos de nuestras sociedades. Esta posición se ha reflejado en diferentes iniciativas en el ámbito internacional como también a través de medidas concretas en la política doméstica. 

La Argentina fue uno de los principales promotores de la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, adoptada en el marco de la Organización de los Estados Americanos en 2015, así como de la creación de este Grupo de Trabajo en el año 2010, y del mandato de la Experta Independiente sobre el Disfrute de Todos los Derechos Humanos por las Personas Mayores, creado en 2013 en el seno del Consejo de Derechos Humanos. La Argentina también trabaja en el ámbito del G77 y China en la presentación de la resolución anual titulada "Seguimiento de la Segunda Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento" en la Tercera Comisión, en la cual se renueva anualmente el mandato del presente Grupo de Trabajo.

A partir de los quince principios fundamentales que establece la mencionada Convención Interamericana, la Argentina considera necesario diseñar líneas programáticas que brinden respuesta al abordaje de un sujeto pleno de derechos, abandonando prácticas asilares, en donde la persona mayor es tratada como un objeto de cuidado, con la finalidad de que la perspectiva de derechos en las políticas públicas no sólo adquiere cada vez más fuerza, sino que impacte directamente en la calidad de vida de la población mayor.

Sin lugar a dudas la aprobación parlamentaria de la Convención ha generado un cambio en la protección integral a las personas mayores y a sus derechos humanos, permitiendo que este instrumento regional, de carácter jurídicamente vinculante, esté plenamente vigente en nuestro país, obligando a los jueces a aplicar su contenido en toda decisión vinculada a personas mayores y habilitándolas, a su vez, a fundar sus reclamos jurídicos bajo su marco.

En tal sentido, la Convención Interamericana se presenta actualmente como una brújula, que al plantear las obligaciones del Estado con relación a la protección de los derechos de las personas mayores marca el camino de las políticas a implementar. La Convención constituye una herramienta esencial para comprender a las personas mayores como sujetos con derechos que obliga al Estado a desarrollar líneas de intervención que garanticen el acceso a los derechos económicos, sociales culturales, civiles y políticos.

El desafío actual consiste en la transformación de las prácticas gerontológicas para proteger, promover y respetar los derechos de nuestros mayores. En este sentido, se deben tener en cuenta los derechos emergentes que plantea la Convención, entre ellos el derecho al acceso a cuidados de largo plazo. Para dar respuesta al requerimiento de disponer de recursos humanos que cuenten con formación adecuada, en nuestro país se viene desarrollando desde hace más de veinte años la formación de cuidadores domiciliarios de personas mayores, a lo que, este año se ha incorporado la formación de Cuidadores domiciliarios en Cuidados paliativos, para acompañar a los pacientes terminales a un final de vida con dignidad y sin dolor.

Asimismo, actualmente a lo largo de todo el país se está desarrollando una Diplomatura en Atención Gerontológica Integral, la cual tiene como objetivo examinar las intervenciones que den respuesta a las necesidades propias de este grupo poblacional, y que las mismas se desarrollen desde una perspectiva de derechos humanos.

Por otra parte, la Argentina quisiera manifestar su pleno apoyo a la metodología de trabajo implementada por el Grupo en las últimas sesiones: creemos que el enfocarse en áreas específicas en las que el pleno disfrute de los derechos humanos de las personas mayores se ve afectado es una muy buena herramienta para llevar adelante el mandato del grupo y mejorar la protección de tales derechos.

En adición a ello, la Argentina considera fundamental arribar a alguna clase de resultados acordados luego de cada sesión. Actualmente tenemos la oportunidad de mantener debates sustantivos sobre áreas en las que los derechos humanos de las personas mayores se ven afectados, específicamente los debates en los que se estudia el marco internacional vigente a nivel nacional e internacional y analizan las mejores formas de subsanar las deficiencias. Atento a ello, resulta imperativo poder cristalizar dichos debates y aportes de los Estados en un documento que refleje las posiciones en común identificadas. De esta forma estamos garantizando el cumplimiento del mandato del Grupo y permitimos que los Estados cuenten con un documento consensuado que será una herramienta de importante utilidad.

Quisiera finalizar destacando el compromiso de la Argentina con la máxima premisa de la Agenda 2030 de "no dejar a nadie atrás" la cual nos obliga a sumar nuestros esfuerzos para que el ejercicio pleno de los derechos de las personas mayores no sólo sea respetado sino efectivamente garantizado por los Estados.

Muchas gracias.

 

 

 


 

Fondo argentino de cooperación sur-sur y triangular